Nunca digas nunca, nunca digas siempre

Hay demasiadas veces que te intentas convencer a ti misma que ha llegado el punto y final de la historia. Pero no sabes ni cómo ni cuándo todo da un giro y el final parece el principio y quieres una explicación para todo y no encuentras nada, todos son dudas...
No quiero ser débil la verdad, demasiadas veces me quedo con las ganas de gritar lo que pienso y lo que siento solo por no ser vulnerable.
Porque se vive demasiado bien detrás de una fachada sin dejar ver los días grises a los demás y sin llegar a contar como te sientes.
Así todo el mundo piensa que todo es perfecto, nada te duele y que no cambiarias nada ni de ti, ni de tu vida.
Pero no es así, todos guardamos una espinita clavada en el corazón por diversos motivos que ni siquiera somos capaces de decirlos en alto, por miedo a que suene demasiado infantil o absurdo.
Yo no digo que mi vida sea una mierda, estoy muy orgullosa de ella, por es mi vida... Pero siempre hay cosas que cambiar y que realmente opinas que podían haber acabado de diferente forma, o que sencillamente no hubieras dejado que se acabasen.
Y hay veces que tu misma eres la que decide parar las cosas, que todo aquello cese y... algo en ti te impide ver las cosas nítidas, empiezas a sentirte culpable por lo que quieres acabar y al final... al final ni tu misma sabes lo que quieres, no eres capaz de decir adiós pero volver a decir te quiero es demasiado arriesgado.
Hkm=D

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